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Pedro L. Iglesias
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Aviso a navegantes

 

El empate técnico que parece producirse a dos meses de las elecciones generales en España entre el PSOE, partido en el poder, y el PP, está calentando el ambiente. El gobierno actual durante los últimos cuatro años ha ido cometiendo tales desmanes morales, eso si,  bajo la bandera de los “derechos humanos” que harían  enrojecer al dictador más cualificado. Su más reciente intento es el de silenciar las criticas de la Iglesia (clérigos y laicos) a leyes inicuas que atentan contra la persona y la convivencia, pretendiendo en  la democracia española reducir al católico a un mero “contribuyente contemplativo”.

 

Ante este panorama el católico ya sabe a quien no tiene que votar en primer lugar. La cuestión que se plantea ahora es la siguiente. Cualquier partido de la oposición, sea o no mayoritario, si no lleva en su programa electoral la abolición inmediata de todas y cada una de esas leyes, promulgadas en la actual legislatura o heredadas de las anteriores, fruto todas ellas de una cultura de muerte, en ese caso el católico no puede votar tampoco a ese partido, a no ser  que pretenda con su acción cooperar con el mal.

 

Dicho más claro y por poner el ejemplo más notorio: si el P.P. considera (según declaraciones del Sr. Rajoy), el tema de los “matrimonios” homosexuales tan solo una cuestión semántica; si no se modifica la ley para que el matrimonio y la familia se sustenten  jurídicamente sobre la unión de un hombre con una mujer, con la reinstauración en el ordenamiento jurídico de conceptos como padre y madre; si no se garantiza la libertad de culto y de expresión lógicas en un país democrático y aconfesional; si no se anulan leyes que merman el derecho de los padres a la educación de sus hijos; si no hay una voluntad firme y un programa concreto  para terminar de forma radical con la manipulación embrionaria, sea en la clonación o con otros  fines  por muy loables que pudieran parecer; si no se compromete en su programa, el P.P. o el partido que sea,  a poner fin a las decenas de miles de homicidios cometidos en España, año tras año, por la despenalización del aborto… si esto no ocurre, falte uno o algunos de los puntos enunciados   el católico NO PUEDE VOTAR a esa formación política. Queda esto claro en   la  Nota Doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política,  promulgada en el 2002 por la Congregación por la Doctrina de la Fe:”… la conciencia cristiana bien formada no permite a nadie favorecer con el propio voto la realización de un programa político o la aprobación de una ley particular que contengan propuestas alternativas o contrarias a los contenidos fundamentales de la fe yla moral. Ya que las verdades de fe constituyen una unidad inseparable, no es lógico el aislamiento de uno solo de sus contenidos en detrimento de la totalidad de la doctrina católica.”

 

Alguien podría alegar el argumento del “mal menor” (conozco más de un clérigo que lo mantiene). Escogemos este partido porque es menos malo que  el actual, a pesar de sus imperfecciones. Pues va a ser que no. Nunca es lícito realizar el mal menor moral. Se puede elegir el mal menor entre dos males físicos ante los que no queda más remedio que escoger, pero entre dos males morales la  alternativa no existe. Solo Dios puede sacar bien del mal pero el españolito de a pie, no. Un mal moral no se convierte en bien porque se lo escoja en sustitución de otro mayor. Esto es cae por su peso.

     

No es la primera vez  que algunos partidos políticos  de “centro” intentan arrimar “el ascua a su sardina” reclamando con estas tácticas el “voto católico”. Conviene no engañarse. Hay ejemplos sobrados en los que el triunfo del “mal menor” ha dado el poder a partidos que reclamando el voto católico han consentido, como es el caso de la Democracia Cristiana en Italia, una legislación anticristiana (divorcio, aborto, etc.).

El votante católico corre el riesgo ante la presión actual del PSOE, de “soltar lastre” optando por  el mal menor de elegir otros partidos menos radicales en su laicismo, sin una reflexión profunda, creyendo que es  una forma inteligente de favorecer económica o físicamente a la Iglesia olvidando que la mayor riqueza de la Iglesia -su única riqueza- es el testimonio de la Verdad,  testimonio que legaron otros hombres de otras épocas que supieron dar ejemplo de fidelidad a unas creencias y dar testimonio de coherencia y honradez,  desde su vivencia de la fe.

 

En esas estamos.

 

Pedro L. Iglesias

11/01/2008

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Memoria borrada

 

El Gobierno español ha enviado a la ceremonia de beatificación  de los 498 mártires en España del siglo pasado, una representación oficial encabezada por el ministro de Exteriores D. Miguel Ángel Moratinos. Dado que España es un estado laico, este gesto debe enmarcarse en el hecho que  "no hay ningún Gobierno en el mundo que trate a la Iglesia Católica mejor que el Gobierno de España" según juicio y reciente comentario del ex Ministro de Defensa, D. José Bono, militante del partido socialista. Discrepa de esta opinión el Arzobispo de Valencia, Mnsr. Agustín García-Gasco, asegurando que "está en marcha todo un proyecto para echar a Dios de la vida pública", y poniendo de manifiesto que "una corriente poderosa de laicismo radical pretende arrasar con las creencias religiosas y de modo particular con la fe cristiana".  

 

El testimonio de los mártires beatificados, muertos por “odium fidei”, es una llamada al perdón y a la reconciliación, pero no al olvido de lo acontecido. El pasado no se borra de la memoria de los pueblos porque la verdad (acabada en “d” no en “z”) no  se determina por consensos parlamentarios, por decretos desde el BOE ni se rescribe a capricho de sus mandatarios. Los hombres y mujeres beatificados en este  28 de octubre de 2007 tenían muy claro lo que el Papa Pío XI plasmaba en su encíclica “Divini Redemptoris”: “No es que Dios exista, porque así los hombres lo crean; sino que El existe, creen en  El y elevan a El sus súplicas cuantos no cierran voluntariamente los ojos ante la verdad”.

 

La representación del Gobierno que ha asistido a la ceremonia de beatificación se traerá en su equipaje de vuelta, (y por si acaso no la escucharon, aquí se la repito) una frase proclamada por la salmista que ha resonado en la Plaza de San Pedro:  

 

“El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria.” Sal 33,17

 

¿Será por esto por lo que  busca reinterpretaciones del pasado el Gobierno que mejor trata a la Iglesia en el mundo?

 

Pedro L. Iglesias

28/10/2007

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Poderoso caballero es Don Dinero

 

El 28 de febrero de 2007 la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal  Española, publicaba un documento relativo  a la Ley Orgánica de Educación y los derechos fundamentales de los padres.  Los obispos, desde su ministerio pastoral,   clarificaban temas  que a los padres católicos angustian, ante la presión del Gobierno que trata de imponer su ideología de partido en el área docente  a través de la nueva asignatura “Educación para la ciudadanía”, a la que el documento  califica de “formación estatal y obligatoria de la conciencia”.

 

El documento de la Conferencia Episcopal sobrela LOE es muy claro. Dice lo siguiente: “Los centros católicos de enseñanza, si admiten en su programación los contenidos previstos en los Reales Decretos, entrarán en contradicción con su carácter propio, informado por la moral católica. El Estado no puede obligarles a hacerlo, si no es vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa. Los centros estatales, por su parte, al tener que impartir esta asignatura perderán su obligada neutralidad ideológica e impondrán a los alumnos una formación moral no libremente elegida por sus padres o incluso expresamente contradictoria con su voluntad cuando éstos hayan elegido para sus hijos la enseñanza de la Religión y Moral católica. Los padres y los centros educativos deben actuar de modo responsable y comprometido en favor de sus derechos educativos y de la libertad de conciencia”. En una palabra, que alude implícitamente a la objeción de conciencia como recurso y derecho de los padres ante la tiranía  de dicha imposición ideológica.

 

La Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE) ha hecho llegar a sus centros docentes dependientes la circular que invito a leer.  Este escrito   va dirigido a los Titulares (Provinciales) de los centros  haciendo a la referencia  de los problemas que se están surgiendo ante la implantación de la asignatura Educación para la ciudadanía. Por lo que  puede verse, los señores de  la FERE “pasan” olímpicamente de lo aconsejado por los Obispos, y no solo  “pasan” sino que  van a tratar de impedir en sus centros el ejercicio de la objeción de conciencia: -Apoyamos con la CEE el que los padres defiendan “con todos los medios legítimos a su alcance el derecho que les asiste de ser ellos quienes determinen la educación moral que desean para sus hijos”, pero nos oponemos, en defensa de nuestro carácter propio, a que la objeción de conciencia se plantee en nuestros centros.- y más adelante  se indica la estrategia a seguir: …deben tomar medidas (los Titulares) para que la objeción de conciencia no se plantee o extienda en nuestros colegios.   Allí donde sea preciso, se deberían convocar reuniones con los padres de los alumnos que comenzarán a estudiar dicha asignatura el próximo curso, para exponerles tanto las razones de nuestra oposición a la objeción de conciencia, como las consecuencias legales que se puedan derivar de la inasistencia a clase.”

 

A esto se le llama coaccionar, y en mi pueblo “acongojar” al personal. Padres preocupados por este tema los hay en el ámbito confesional y no confesional y lo que no se puede hacer es torpedear  la línea de flotación, desde instituciones “católicas”. “Divide y vencerás”. En algún estamento  gubernamental deben estar aplaudiendo la circular dela FERE hasta con las orejas.  Aludiendo a una “negociación” con el Ejecutivo se pretende “colar” la asignatura  haciéndole un “reciclaje sincretista” para que se acople al ideario de centro  y al tiempo a la ideología  laicista. Por si fuera pocola FERE  considera que la objeción de conciencia “en los centros públicos tendría todo su sentido”. O dicho de otra manera: vienen a reconocer que la asignatura tiene un contenido perverso, pero que ellos harán ejercicio de cintura para dulcificarlo. ¿Resulta solidario que los centros católicos traten de boicotear un movimiento de objeción general sobre una asignatura que ‘intoxicará’ a la mayoría de los estudiantes? A esto ¿como se le llama…?

 

La FERE  alude en sus razonamientos a la sospecha de una falta de confianza que supondría esa objeción de conciencia por parte de los padres  hacia el centro docente, lo cual es  estúpido, dado que los  padres saben que viene  impuesta  desde el Gobierno.  Los señores de la FERE  pueden tener la seguridad (no la incertidumbre de la sospecha) que muchos padres perderán  su confianza  en algunos educadores católicos, cuando uno de los puntos recuerda a los Titulares (la circular es de carácter interno, no lo olvidemos):

 Si el centro no impartiese la asignatura, igual que sucede con el resto de materias, incumpliría la Ley y podría ser objeto de sanciones administrativas (retirada del concierto y de la autorización para enseñar)”  

 

La Comisión Permanente hace alusión a  todos los docentes, seglares, clérigos o religiosos que desde su vocación de enseñantes prestan  un servicio innegable a la sociedad (haberlos, haylos) y les recuerda: -Todos los responsables de las escuelas católicas estarán - no lo dudamos - a la altura del desafío que suponen para sus centros las diversas dificultades a las que hemos hecho referencia, en particular, la llamada “Educación para la ciudadanía”. Es un momento decisivo para el futuro de la Escuela Católica.-

 

Parece ser que para  quienes  marcan las directrices desde la FERE, estas consideraciones del Magisterio de la Iglesia sobre un problema muy grave, a ellos les trae sin cuidado. Desprecian a los Obispos, el documento de la Comisión, a los padres, y lo que es peor  la formación de sus alumnos.

 

Para gente como ellos escribió D. Francisco de Quevedo Villegas estos versos:

 

Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
De contino anda amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso Caballero
Es don Dinero.

 

Hay balances  que no se rendirán con criterios monetarios.

 

Pedro L. Iglesias

13/5/2007

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Todo está cumplido

 

El Evangelio de S. Juan  narra las  tres últimas palabras de Jesús antes de expirar. El desgarro que supone el relato de la Pasión hace  que esta frase quede sin mayor  trascendencia, pero… ¿quién de nosotros el día de nuestra muerte podremos decir “Todo está cumplido”? ¿habremos descubierto para entonces cual era el papel que nos correspondía en el “gran teatro del mundo”?

 

Cuando un joven de nuestra comunidad fallece, hablamos de “muerte prematura” o de “vida malograda”, sin embargo la muerte de Jesús de Nazaret, marca el punto perfecto de la madurez. A los treinta y tres años, la vida de Jesucristo no era una vida malograda sino  consumada  en la fidelidad y el amor, que a la postre, son los auténticos caldos de cultivo que dan solera a la existencia.

 

“Todo está cumplido”… si, cierto, pero no todo concluido; todo está consumado, pero no todo acabado. (Col 1,24) Las tres últimas palabras del Señor, quedan ahí, suspendidas,  colgadas en la cruz, a la espera de que cada uno de nosotros recojamos  el “testigo” que Cristo nos entrega, que no es otro que hacer la voluntad del Padre.

 

En está Semana Santa que algunos  aprovechan para hacer unas mini-vacaciones en sus tareas cotidianas, otros para hacer una alto definitivo en cualquiera de nuestras carreteras y algunos, para contemplar el cumplimiento de Todo, bueno será el recordar que la Resurrección de Cristo es la Vida que  se nos da, pero no un seguro de vida.

 

Dios quiere salvar a cada uno, pero no puede si ese uno, no coge, deja caer, tira o tergiversa    el “testigo”  cuyo eco resuena desde la cruz.  El ya ha hecho su parte, queda la nuestra en la Iglesia.

 Todo está cumplido, pero no concluido.

 

Pedro L. Iglesias

7-4-2007

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Manifiesto del PSOE

 

Parece ser que a algunos de los miembros del PSOE, no les ha agradado la Instrucción pastoral de la CEE “Orientaciones morales ante la situación actual en España”. Aprovechando  el XVIII aniversario de la Constitución, han publicado el manifiesto que adjunto y que merece la pena  leerse, pues está en la más pura línea “castrista” erigiéndose en árbitros y salvadores de la sociedad  española ante la amalgama de “creencias” que implica la generalización de los movimientos migratorios. Toda esta disertación para justificar la imposición, desde la más tierna edad, de  la nueva asignatura evaluable “Educación para la ciudadanía”

 El manifiesto  hace referencia indirectamente, en su primer  párrafo, a aquello que más le agrada al  presidente del gobierno:la II República. Se equipara la Constitución de 1978 con la de 1931.Si  hacemos abstracción de lo ocurrido en  las cuatro décadas  intermedias,  ya sabemos lo que nos deparará el futuro a medio y corto plazo.

Pone los pelos como escarpias el  contemplar como los señores del PSOE se erigen en  “formadores de la conciencia” cuando no saben ni lo que significa esa palabra. La conciencia es básicamente el espacio intimo e interior  en el que Dios  incluye sus leyes al crear al hombre, (espacio que Dios mismo respeta) y desde luego no es competencia de ningún gobierno  el adoctrinamiento  de esas conciencias, sino el procurar los espacios  de libertad en que puedan formarse desde los criterios de quienes tienen el deber y la responsabilidad de hacerlo: los padres. No tiene  ninguna legitimidad moral  un Estado y menos su gobierno para dedicarse a estos menesteres. Sus leyes son leyes humanas y la  ley humana no rige los actos puramente internos del hombre dado que su objeto es la ordenación de la vida social externa de los miembros de una comunidad para el logro del bien común. Ni  el Estado ni la Iglesia pueden mandar o imponer actos puramente internos. Las leyes de la Iglesia se dirigen esencialmente al fomento y desarrollo del bien común correspondiente a la sociedad visible eclesiástica. La vida interior del alma es asunto particular de cada persona.

 Pío XII, en 1.952, repudió el error y las funestas consecuencias de la concepción totalitaria de la sociedad y del Estado. Ningún Estado debe olvidar que la sociedad está formada por personas, a imagen de Dios, con derechos y obligaciones inviolables. No es el hombre quien ha de servir en último término al Estado, sino viceversa. Las cosas de aquí abajo y las que en la condición humana trascienden a este mundo, están estrechamente unidas entre sí. La Iglesia no debe aspirar a los privilegios que adornan el poder civil, lo que sí ha de reclamar para ella es el derecho a predicar libremente la fe, a enseñar su doctrina social e incluso a pronunciar el juicio moral en problemas que tengan conexión con el orden político.

 Decía Chesterton  que se puede crear una sociedad sin Dios, pero que esa sociedad siempre será contra el hombre. Cuando conceptos como el bien, la familia, libertad, hombre, mujer, etc. se  quedan en palabras huecas carentes del  profundo sentido que tenían y son rediseñadas e impuestas  por  individuos cuyo proyecto rezuma odio contra Dios y de paso contra la Iglesia, ya sabemos lo que podemos esperar: una ciudadanía educada a la imagen y semejanza  de quienes olvidan   la historia y nos están abocando a todos a repetirla.

 

Pedro L. Iglesias
10/12/2006

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Sobre políticos y apostasías

 

El Grupo Parlamentario de IU-ICV a través de la diputada de Izquierda Unida Isaura Navarro ha registrado en este caluroso mes de junio, una  Proposición no de Ley  instando al Gobierno  “a estudiar las reformas legales y llevar a cabo acuerdos con las diferentes confesiones para establecer un procedimiento que permita de forma rápida y con garantías causar baja de las religiones a todos los efectos legales y económicos posibles, la inscripción expresa en sus asientos de la baja y la supresión de los datos personales que obren en sus registros”. El planteamiento  hace referencia a todas las religiones y creencias en general, pero claro, al  ser éste todavía un país de  mayoría católica, su señoría  apuntó  que "a día de hoy", no se ha establecido un sistema que "garantice" la baja o el acto de no pertenencia a la religión de la persona que en su día fue bautizada y con posterioridad decide "libremente" no formar parte de la misma, y que ésta se inscriba en los archivos "oportunos".  

 

La partida de bautismo, el DNI  junto con una carta personal con la declaración de apostasía  renegando de la fe cristiana enviada al Obispado,  es el método sencillo para “darse de baja”. El Obispado hará llegar a la parroquia en la que fue bautizado el apóstata dicho documento y constará su decisión apuntada en nota marginal en el libro de bautismos. Esto no anula el hecho de bautizarse, pues la Iglesia no puede cambiar el pasado, pero si “garantiza” la no pertenencia a la Iglesia Como ve, su señoría, no son  precisas   Proposiciones no de Ley para algo tan sencillo y menos de quienes  no tienen autoridad para legislar en la Iglesia. Da la  sensación  que la señora  Isaura Navarro y el grupo de letrados  IU-ICV que la asisten, aparte de  tener una  idea  bastante peregrina sobre la Iglesia (quizás la  confunden  con un club social de diversa índole) demuestran  un conocimiento  “flojito” del Derecho Canónico,   pues  el bautizado que realiza apostasía de  la fe incurre en  excomunión  latae sententiae (DC, 1364, 1) Puede estar segura su señoría de la “baja” del apostata en la Iglesia, si eso les agobia y perturba.

 

Es curioso la preocupación de IU-ICV por los apostatas de la fe, y aunque desconozco las motivaciones de esta desazón, la apostilla efectos legales y económicos me  hace pensar que lo que le preocupa al Grupo de IU-ICV es el tema de la aportación del 0,52 de IRPF a la Iglesia, vamos, que no les hace gracia, y quizás pretendan  que el párroco arranque la hoja del libro de bautismos, al entender que ese es un fichero de datos personales. Para mitigar la ansiedad y el desvelo que esta cuestión puede producir en algunos podemos recordar que  la Dirección General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia, a instancia de Agencia Española de Protección de Datos contestó, mediante Nota de 6 de julio de 2000 que “la Iglesia Católica no posee ficheros de sus miembros, ni relación alguna de ellos. Las encuestas que Organismos especializados puedan, por ejemplo, realizar sobre asistencia a misa dominical ni son oficiales ni son nominales ni son objeto de manipulación o utilización personal por parte de la Iglesia. La Iglesia Católica, al no poseer ficheros de datos no está en condiciones de cancelarlos”.

 Por lo que hace al asiento en el libro de bautismo, el Acuerdo, de 3 de enero de 1979, entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Jurídicos, en su apartado II.6, establece que “El Estado respeta y protege la inviolabilidad de los archivos, registros y demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las Curias Episcopales, a las Curias de los Superiores Mayores de las Ordenes y Congregaciones Religiosas, a las Parroquias y a otras Instituciones y Entidades Eclesiásticas”. De este modo, tanto el Estado como la Iglesia están obligados a garantizar la inviolabilidad y, por tanto, la confidencialidad de los mencionados archivos que no pueden ser cancelados.

 Es en consecuencia claro que, de una parte, el asiento en el registro bautismal no se cancela y, de otra parte, que no es identificable con la pertenencia a la Iglesia Católica, pertenencia que consiste en una actitud personal de que la Iglesia Católica no necesita tomar nota oficial, como tampoco posee nota oficial de que una persona sea o no católica”.

 En la Declaración sobre la libertad religiosa, Dignitatis humanae, la Iglesia  trata la libertad humana con toda seriedad y manifiesta que el hombre no puede ser constreñido a aceptar la verdad. Si un bautizado considera que la verdad no está en la Iglesia, tiene la obligación moral  de buscarla donde crea que puede encontrarla, pero  evidentemente, lo que no puede hacer es  negar la historia, su historia personal.

Quien quiera renegar de la fe cristiana de forma oficial, no precisa de más trámites. Al interesado  le consta su decisión por la que  pasa de  católico a católico apostata, la Iglesia toma nota en el libro de bautismos y Jesucristo… también: "Quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos” (Mc 10,33)

¿En verdad es necesaria  esa proposición no de Ley de IU-ICV y la preocupación de Dña. Isaura Navarro?

 

Pedro L. Iglesias

7/6/2006

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¿Más religión, menos gimnasia?

 

En la primera semana de julio de este año, tendrá lugar en Valencia  la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias (EMF). Con carácter trienal, están organizados por el Pontificio Consejo para la Familia con la colaboración de la diócesis elegida como sede. Hace 15 años, al anunciar la creación de estos encuentros Juan Pablo II los proclamó como una figura en la que se concentra “el futuro de la humanidad”. El fallecido pontífice había aceptado  la invitación de la Archidiócesis de Valencia para  participar y clausurar el Encuentro, compromiso  que  ha asumido su Santidad Benedicto XVI.

 

Al personal de La Moncloa y concretamente al Sr. Presidente Rodríguez Zapatero   la visita del Papa a Valencia les ha cogido con el “paso cambiado”.  El Sr. Rodríguez pretendía mantener una larga entrevista con el Papa en Madrid, ciudad  no prevista en el itinerario pontificio, encuentro que de producirse será  protocolario quedando  mermado en su duración y localizado en Valencia, según las autoridades eclesiásticas. Disputas entre el Gobierno de la Nación y la Generalidad Valenciana sobre la preparación del evento,  nos  sitúan ante el hecho de que “alguien” intenta sacar partido  político del viaje del Santo Padre. Para terminar de  confundir al personal,  desde la Moncloa  se  insinúa que el Papa realiza un  viaje oficial, en calidad Jefe del Estado Vaticano, lo cual es una patraña   dado  el carácter pastoral de su visita de apenas día y medio de duración. Por otro lado, es notable el “buen rollito” que está mostrando últimamente el Gobierno respecto a la Iglesia, suavizando maneras y evitando “roces”. 

 

¿Dónde las amenazas revisionistas sobre los  Acuerdos Internacionales de 1979 entre la Santa Sede y el Estado español,  el proyecto de  censurar las homilías en las parroquias  o de reducir el “hecho religioso” a la privacidad? Durante la precampaña para las Elecciones Generales del 14 de marzo de 2004, el Sr. Rodríguez Zapatero resumió públicamente su programa de enseñanza con el lema “más gimnasia, menos religión” lo cual contradice este interés por la máxima jerarquía eclesiástica. Hay un pequeño un detalle a tener en cuenta y es que el V Encuentro Mundial de la Familia, movilizará a dos millones de católicos, considerable grupo de votantes, que una vez ya pasado el ecuador de  la legislatura, podría ser el motivo por el que el Sr. Rodríguez muda su interés  gimnástico por otros más místicos… 

 

Seguramente el Sr. Presidente intentará “salir en la  foto” junto a Benedicto XVI, para limar asperezas  y abrir una nueva etapa de “dialogo” Iglesia-Estado… Dialogo en el que el Sr. Rodríguez, puede tratar de explicar al Santo Padre, asuntos tan triviales como por ejemplo: a)El incremento del aborto en nuestro país, la Ley de reproducción asistida, la RU-486  recetada a niñas sin el conocimiento de sus padres b)La legalización del “matrimonio” entre personas del mismo sexo por el Gobierno, y el caso omiso a las miles de voces  que se oponían a esa  barbaridad c)La derogación de  todo lo relativo a la asignatura de religión previsto en la LOCE; o como el Ministerio de Educación expulsó a la escuela católica del Consejo Escolar del Estado…

 

Temas que procurarán una conversación  distendida en la que Benedicto XVI puede ilustrar al Sr. Presidente sobre tres principios que no son negociables para la Iglesia en la vida pública:a)la protección de la vida en todas sus fases, desde el primer momento de su concepción hasta su muerte natural; b)el reconocimiento y promoción de la estructura natural de la familia, como una unión entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio y  c) la protección del derecho de los padres a educar a sus hijos. 

 

Creo que el Sr. Zapatero yerra si confunde la mansedumbre que debe caracterizar al cristiano, con la ceguera para no identificar a los lobos con piel de cordero. Más le valdría el considerar que la bienaventuranza de Jesucristo de que los mansos poseerán la tierra, está muy lejos de ser una  afirmación mansa.

 

A bendecir las familias viene el Santo Padre, Sr. Zapatero. No a conversar con quien las desprecia.

 

Pedro L. Iglesias                

5/3/2006

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La burra de Balaam

 

Diez representantes de las más de ochocientas asociaciones  asistentes a la manifestación del 12 de noviembre contra la LOE han entregado al presidente del Gobierno una "Propuesta de un Pacto de Estado por la Educación" de trece puntos, con la esperanza de que se retire una ley que a juicio de las asociaciones convocantes de la manifestación y de los cientos de  miles  que se manifestaron es contraria a los fines que dice  tratar de conseguir: el  mejorar el sistema  educativo en España. Según los medios  informativos, de dicha  reunión la única conclusión clara es que se seguirá  “dialogando” mientras   el proyecto de ley, sigue su curso  en el Parlamento. O sea, el chocolate del loro.

 

La actitud del gobierno, antes de la manifestación y  a posteriori, trae a mi memoria  un viejo refrán castellano: “De principios ruines, malos fines”.  Hemos visto las “maniobras  de distracción” por parte del gobierno (incluido el intento de chantaje al Vaticano), la rabieta del Ejecutivo posterior a la manifestación y  su voluntad de  sacar adelante una ley en contra de un clamor popular notorio y notable.  Los representantes  de los manifestantes que esta mañana fueron a la Moncloa a dialogar ¿se han  planteado ante quien lo hacían? Si, ya se, ante el Presidente del Gobierno, pero ¿se han cuestionado “qué” pensamiento anima  al Sr. Rodríguez, o en lenguaje coloquial en qué “onda” está?

 

 

Es lógico que  los convocantes de la manifestación  estén escépticos ante el “talente” descrito de su interlocutor. Que por hablar no quede... pero visto lo visto, poco dialogo hay cuando no se escucha y la ley  aplasta el espíritu.  Comprendo que “con estos bueyes, tenemos que  arar”  Si la burra de Balaam, habla en las  Sagradas Escrituras, ¿por qué no vamos a entendernos? Sigamos intentando el diálogo… claro que, según cuenta el cronista, la burra habló después de que la molieran a palos. No es  el mismo caso. 

 

Pedro L. Iglesias

17/11/2005

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MONOTEISMO vs. DEMOCRACIA

 

El politólogo italiano Giovani Sartori, galardonado en el apartado de Ciencias Sociales por la Fundación Príncipe de Asturias, en su discurso de aceptación del premio, la pasada semana, manifestó que “Mientras prevalece la voluntad de Dios, la democracia no penetra, ni en términos de exportación territorial, ni en términos de interiorización, donde quiera que el creyente se encuentre”, considerando a su vez, que el monoteísmo es “el factor que  hace rígida, casi impermeable, una identidad cultural”. No consta en la noticia de agencia si el discurso del Sr. Sartori hacía referencia a los intentos occidentales de “exportación democrática”, sobre todo estadounidenses, hacia teocracias de fundamentalismo  islámico, o más bien englobaba su disertación, también, a la mayoría de creyentes monoteístas del territorio español, o sea, a los católicos.

 

Por ello, por la parte que me atañe, como ciudadano de un país con un sistema democrático de gobierno e hijo de la Iglesia católica, me adhiero totalmente a la afirmación del Sr. Sartori. Que sí, que tiene razón, pero yo matizaría que el creyente católico puede resultar  “impermeable” a ciertos sistemas políticos y determinados conceptos de democracia,  cuando algunos políticos y quienes les mantienen en el poder, olvidan que…

 

… la auténtica democracia es el fruto de la aceptación convencida de los valores que inspiran los procedimientos democráticos: la dignidad de toda persona, el respeto de los derechos del hombre, la asunción del “bien común” como  fin y criterio regulador de la vida política. Difícilmente se puede llegar  a definir estos conceptos  desde corrientes agnósticas y relativistas que, o bien consideran  la “verdad” como algo inalcanzable, o lo que es peor, inexistente. 

 

… con la falta de valores objetivos, y la ausencia de una verdad última, extrínseca al hombre, que guíe y oriente la acción política, cualquier “mindundi” puede manejar ideas y convicciones humanas con fines de poder. No tiene más que convertir el consenso en principio legislativo como única fuente de “su verdad” y  de “su bien” dejando al ciudadano a merced de los votos emitidos en un parlamento. Con  esos métodos la democracia se convierte  en simple totalitarismo. Por ahí  el creyente, “como que no pasa”.

 

… al católico le consta que la Iglesia y la comunidad política son órganos independientes y autónomos, medios al servicio del hombre, una en el ámbito espiritual y el otro en el ámbito de lo que pertenece al bien común temporal. Ambos son medios y no fines en sí mismo. La Iglesia no posee título alguno para expresar preferencias por una u otra  solución institucional  y así lo manifiesta a través de numerosos documentos de  carácter social publicados, lo cual no significa que el sistema político pueda silenciarla en temas con implicaciones religiosas o morales, más que nada, porque eso en el fondo es negar la dimensión de trascendencia, constitutiva del ser humano.  Desde la imposición de “credos” laicistas, no se respeta al católico. Por menos, en otros periodos de la historia se puso la cosa pero que muy “chunga”.

 

… los ídolos son una realidad finita a la que se da un valor absoluto y ante la cual algunos se inclinan. Cuando el poder político comienza hablando de “medio” para servir a la ciudadanía, pero le falta un modelo de hombre y de sociedad, cuando carece de un “plan” antropológico o, teniéndolo, contradice la ley natural inscrita en el corazón del individuo, entonces ese sistema político se erige en centro de la vida cotidiana en la que el votante ha dejado  de ser ciudadano para convertirse en siervo de una democracia “deificada”. Nueva “nominación” del sistema para abandonar la academia.

 

           Podríamos seguir proponiendo más puntos de adhesión al pensamiento del Sr. Giovani Sartori. Tiene toda la razón. Esta democracia no cala en el hombre cuando lo profano invade el espacio sagrado en el corazón del creyente.  Cuando el  “César” se empecina desde su soberbia en pisar la parcela que  a  Dios le corresponde y solo a Él, el hombre se descalabra, mira tú por donde. Será tarde o temprano, con democracia o  en un estado bananero, pero por estas cruces, que se la pega.

 

           Le moleste a quien le moleste, la misión de un cristiano demócrata, no es la de ser “permeable” a un modelo de sociedad de “diseño parlamentario”, sino más bien, con el permiso de la autoridad competente ( o sin él), hacer accesible a sus conciudadanos el medio para ser totalmente libres: la Verdad.

 

Pedro L. Iglesias

24/10/2005

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Políticos cristianos y Estatut

 

El pasado viernes, 30 de septiembre, el pleno del Palament de Catalunya, aprobó la propuesta de reforma del Estatuto de autonomía de Catalunya.    En los sucesivos artículos se contempla un claro totalitarismo del “Estado catalán” regulando materias  de orden moral, en un documento  que entraña en si mismo, una  agresión ideológica contra derechos fundamentales de quienes no compartimos el pensamiento  relativista y postmoderno  de una parte de la sociedad catalana.

 

Como muestra, podemos  ver   referencias prácticamente explicitas al aborto libre (artículo 41.5), a la eutanasia (artículo 20.1),  a unos modelos familiares que atentan gravemente contra la institución del matrimonio (artículo 40.2 y 7), o también, como  la Generalitat con la competencia exclusiva en materia de Educación (artículo 125), impone el modelo educativo de  una enseñanza pública laica –enseñanza laica no es lo mismo que aconfesional- (artículo 21) y para estar a la última, la promoción de la “ideología de género” (artículo 4,3) etc, etc… Uno, en su ignorancia, pensaba que este proyecto del nuevo Estatut, era fruto de las mentes  herederas  del socialismo y el  comunismo, es decir, del Partido Socialista de Catalunya, Esquerra Republicana,  e  Iniciativa per Catalunya-Verds, tripartito que se encarga  hasta las próximas elecciones de “cortar el bacalao”. Vamos, que resultaría  lógico el texto pergeñado por las susodichas  mentes. Pero he aquí que no.

 

Esta propuesta de reforma del Estatut no habría podido  salir adelante sin la estimable colaboración de Convergència i Unió. Federación de partidos nacionalistas, democrata-progresista el primero y  democrata-cristiano el segundo.  El Sr. D. Josep A. Duran i Lleida,  President del Comitè de Govern de Unió ha realizado la siguiente declaración (La Vanguardia, 2/10/5): “Este Estatut sale aprobado de Catalunya con los contenidos que ha aportado básicamente CiU. Si hoy podemos felicitarnos por que  hay nuevo Estatut  es gracias a la tenacidad y la firmeza de CiU. Tenemos que estar muy satisfechos especialmente desde la federación”  

 

Ante la rotundidad de esta afirmación me encantaría saber que se entiende en Unió Democràtica de Catalunya por ser un partido de inspiración cristiana, porque los “valores” relacionados en  el articulado comentado más arriba, quedan muy alejados del modelo de hombre y sociedad  que del cristianismo emana.  Cabe la posibilidad que en la ejecutiva de Unió haya algunos católicos, y cabe  la posibilidad también, que hayan olvidado que primero es ser cristiano y luego político. Quizás les convendría recordar, que por tener un despachito oficial no están exentos de actuar según la ley moral y no en función de  los programas electorales o las conveniencias políticas,  cuando éstas contrarían la ley de Dios. Cuando no solo no se intentan abrogar  leyes inicuas, sino que encima, se felicitan porque han salido adelante con su colaboración, algo rechina en los engranajes de un partido de “inspiración cristiana”. O curan su esquizofrenia, o retiran ese concepto de su definición de partido. Para reírse de los ciudadanos que profesamos la fe en Jesucristo ya contamos en la Generalitat de Catalunya con “mesías aficionados” que se  auto coronan de espinas en sus viajes turísticos a Jerusalén.

 

Si este es el Estatut que deseaban los (posibles) políticos cristianos de Unió, pues a lo mejor tienen suerte y se aprueba. Que se  feliciten cuanto gusten, pero recuerden siempre que  desde su partido político “…ellos han preferido construir sobre las bases del liberalismo y del laicismo otras construcciones sociales, que parecían a primera vista potentes y grandiosas, pero que muy pronto se ha visto cómo carecían de sólidos fundamentos; por lo que una tras otra se van derrumbando miserablemente, como tiene que derrumbarse todo cuanto no se apoya sobre la única piedra angular que es Jesucristo.” (Carta Encíclica “Divini Redemptoris”, Pío XI,1937)

 

Pedro L. Iglesias

2/10/2005  

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Las perlas…  a buen recaudo.

 

En lugar de  irse  de veraneo, como hacían otros mandatarios en épocas anteriores, nuestro Presidente de Gobierno, el Sr. Rodríguez, se dedica  a  confraternizar y proponer puntos de reflexión a quienes son la esperanza de su partido, las juventudes socialistas.  El fin de semana  pasado, sin ir más lejos, ocupó su tiempo en estos menesteres, y no se sabe si fue en un arrebato místico, o como efecto de la canícula que a todos  aprieta,  despachose  con el siguiente comentario: “No es cierto que la verdad nos hace libres, es la libertad la que nos hace más verdaderos”. Esta es la nota escueta que se ha publicado, sin un contexto que la arrope,  una frase que  dibuja a la perfección  el perfil del perfecto relativista que tenemos al frente del Ejecutivo.

 

El Sr. Rodríguez se permite  corregir  a Jesucristo, como si éste fuera uno más de sus adversarios políticos. Lo hace  sin despeinarse, con una galanura que acongoja. Personalmente  considero que no se puede esperar   gran cosa  de quien cree que España es más “decente”  a partir de que Manolo y Ramón compartan techo, lecho y cepillo de dientes; o  que “si hay una razón para  renovar la confianza en el destino de los pueblos, ésa es el olimpismo” pero es que el sábado pasado, ya se ha superado. Ni en los tiempos del vicepresidente Alfonso Guerra o del ministro Morán, habíamos tocado tan alta cima del pensamiento filosófico.

 

Soy católico, y  por ello podría rebatir la afirmación del Sr. Rodríguez  haciendo referencia a una verdad extrínseca al hombre, a una Verdad que no es “algo” sino “Alguien”, a una verdad, no de diseño, que es indivisible, que cuesta a veces hallarla, pero que existe. A una verdad hacia la que se inclinan naturalmente los hombres (los de buena voluntad) que pueden pasar una vida entera  buscándola, pero que ni la ignoran ni la niegan desde el relativismo, a una Verdad Absoluta que es Dios, artífice de nuestro libre albedrío para escoger y en esa elección acertar con el bien y ser libres o esclavos en el error.

 

Digo que podría contrargumentar al Sr. Rodríguez, para mí, su soberbia afirmación, pero no merece la pena por dos motivos.  El primero, porque dudo  que nada de lo que yo afirme, él no lo sepa y de lo que posiblemente ya ha renegado hace tiempo, y el segundo, es por fidelidad al   consejo del Señor: “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos” Mt7,6

 

En verdad…  no merece la pena.

 

Pedro L. Iglesias

19/7/2005

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President Maragall y día del orgullo “gay”

 

El Departamento de Presidencia de la Generalitat de Catalunya,  en días pasados ha se dedicado a enviar  circulares a los municipios, con una propuesta de moción dirigida a los alcaldes, para que decidan en sus plenos sumarse institucionalmente a la jornada reivindicativa del activismo homosexual, que se celebra el 28 de junio. En una palabra, que el Sr. Maragall, no se conforma con ser el “Honorable President” sino que se debe considera el “superalcalde” de todo Catalunya con derecho perpetrar tamaña ingerencia, vulnerando el principio de autonomía  municipal dictando a los alcaldes lo que deben incluir en el orden del día de sus reuniones plenarias. Esto se produce cuando algunos  alcaldes y concejales han decidido acogerse a la objeción de conciencia en tema de los “matrimonios homosexuales” y tras la reciente aprobación de la adopción homosexual por parte del Parlamento catalán. 

 

Al Sr. Maragall le pueden gustar los movimientos de Gays, Lesbianas  etc…  puede solicitar que le adopten una pareja de homosexuales, si tanto le entusiasma, e incluso, ser militante de carné en sus ratos libres en dichas asociaciones, pero ni su cargo político ni el organismo que preside, le conceden atribuciones   para meterse en “camisas de once varas” por mucho que favorezca a sus intereses o los de quienes le mantienen en su despachito oficial.

 

Una de las “perlas” de dicho mensaje a los Ayuntamientos es que se incluye un manifiesto en el que se defiende la idea (en relación al tema de la homosexualidad) de “aislar la hostilidad y restablecer lo que nunca tendría que haber sido excluido: la dignidad de todos los sentimientos humanos”.  Esto queda muy bonito sobre el papel, Sr. Maragall, pero eso es una “perogrullada” dado que hay sentimientos humanos, (solo se generan en los hombres) que no son ni dignos ni loables, por ejemplo, el odio, la envidia, el rencor… y por otra parte, la dignidad moral del ser humano y de sus actuaciones, no emana de ninguna ley civil, aunque la promulgue la Generalitat  de Catalunya.

 

Cuando los que ostentan el poder intentan imponer sus ideologías, más  allá de las atribuciones que el sistema  democrático les otorga, la democracia se pervierte y se  convierte en una tiranía. Por muy alto y seguro que se sienta  en su puesto, por mucho que  intente expandir  su política progre-relativista, hay ciudadanos (muchos más de los que  Vd. y los suyos contabilizan) que no confunden a Dios con la democracia, ni el derecho civil con el derecho natural y mucho menos con  la doctrina moral.

 

Querer cambiar el tejido social violentando la realidad, en pos de una ideología determinada, con abuso de autoridad mediante presiones explicitas o implícitas sobre grupos o personas, es una tentación de los sistemas totalitarios y quienes a esto juegan, son los responsables de la quiebra social que tarde  o temprano ha de sobrevenir.

 

Es curioso como gentes que nos precedieron, tenían las ideas más claras sobre la frontera entre la acción política y lo que atañe a la libertad y conciencia del individuo. Sin ir más lejos, Pedro Crespo, alcalde de un pueblo de Badajoz, decía que “Al Rey la hacienda y la vida se ha de dar, pero el honor es patrimonio del alma,  y el alma solo es de Dios”.

¿Le suenan estos versos, Honorable President?

Pedro L. Iglesias

11/6/2005

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El ser humano. ¿fin en sí  mismo o medio a utilizar?

 

Con verdadero ahínco se  dedica el Gobierno de España, a ir “desmembrando” lo que constituye la familia, eso sí,  revistiéndolo de tolerancia, libertad y “gran avance” progresista. Apenas se plantea la aberración  del proyecto de ley sobre matrimonios homosexuales, una nueva “vuelta de tuerca”  nos  conduce irremisiblemente a la ruptura antropológica que pretende el ejecutivo español. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes, 6 de mayo, el anteproyecto de Ley de Reproducción Asistida (LRA) que contempla la selección genética con fines terapéuticos, es decir la posibilidad de  “producir” (que no engendrar, eso es otra cosa…) “niños-medicina”, seres “fabricados”  para curar a terceros,  en una acción  que podría ser loable, si no estuviéramos  hablando de personas  que se utilizan como herramientas y que el fin, por muy  bueno que fuere, jamás justifica los medios.

 

La historia nos viene de atrás. En el año 1999 el Tribunal Constitucional ratificaba que “Los no nacidos no pueden considerarse en nuestro ordenamiento constitucional como titulares del derecho fundamental a la vida...” rechazando cualquier derecho del feto. Aquellos polvos, trajeron estos lodos… y los que llegarán. Si los gobernantes de este país, los jueces o cualquier otro estamento gubernamental pueden determinar cuando “algo” pasa a ser “alguien” puede darse en cualquier momento el proceso contrario, o sea que por decreto y capricho del legislador, “alguien” deje de serlo pasando a ser “algo”.

 

La misión de los gobiernos es regir las normas de convivencia entre los hombres de los pueblos, dado que vivimos en sociedad. Pero jamás pueden arrogarse el derecho a decir quien y cuando es “hombre”.La Ley (Jurídica y Moral) es la norma impuesta a una comunidad humana por su autoridad suprema, para ordenar de manera estable la actividad libre de los hombres en vista del bien común. Las leyes y en especial la Constitución están o han de estar al servicio del bien común, del bien común para todos sin excepción.

 

El Derecho emana de la vida, de la existencia, y no al revés. No es primero el pensamiento y luego la existencia. Porque existimos podemos llegar a pensar, a tomar conciencia de las cosas, pero existimos independientemente de la consciencia. Es primero la existencia y en función de ella se organiza el Derecho, las leyes que la  protegen. Los gobiernos totalitarios son aquellos que aúnan, de manera clara o encubierta, el poder jurídico y el moral. Gobernantes que intentan regir sobre las conductas externas e internas de los súbditos equiparando lo “legal” con lo “moral” entrometiéndose en las conciencias de los hombres y  anulando su libertad. No se puede identificar Ley Moral con Ley Jurídica, hacerlo  supone un insoportable rigorismo jurídico al regir el derecho, no solo la vida exterior del hombre sino también su vida interior.   La Ley Moral comprende la ordenación entera de la vida humana y no atañe al poder legislativo ni al ejecutivo, mientras que la Ley Jurídica  abarca un sector de la vida del hombre, la parte externa, de relaciones con una sociedad organizada para conseguir el bien común. 

 

Un gobierno que no sólo no ofrece garantías a los más débiles sino que niega a los que están en camino de ser hombres, el derecho a serlo, o fabrica embriones para “utilizarlos”  puede cometer después de ésta cualquier tropelía, sumiendo al pueblo en la mayor indefensión y desesperanza. Si nuestra  Constitución considera hoy,  que los no nacidos no tiene derecho a la vida, se puede decidir mañana que los mayores de 83 años tampoco, o bien, que quienes sufran determinadas taras físicas o psíquicas “estorban” para el bien común.  Ejemplos de a  donde nos conduce este tipo de gobierno y de actuaciones ya lo sufrimos en Europa en el siglo XX. Quienes olvidan la historia están irremisiblemente condenados a repetirla. Lo que  fastidia es que su mala  memoria la pagamos nosotros.

 

La objeción de conciencia es una conducta moralmente lícita contra las leyes y los gobernantes que causan la ruina y el hundimiento del pueblo. Cuanto mayor es la amenaza del bien común, más enérgicos pueden ser los medios a utilizar. Cuando un gobierno es incapaz de   alejar gravísimos daños del bien común, o los crea él mismo, el individuo ha de actuar  por encima de todo  fiel a su conciencia.  Del uso de este derecho no deben surgir para la comunidad y el bien común daños mayores que los que se intentan evitar o remediar.

 

 El derecho de los hombres a vivir en paz, al bien común,  ha de ser la razón y el fin de todo Estado, y si no es así pierde su razón de ser y la autoridad para regir. Decía Juan Pablo II, que no puede  haber paz sin justicia, y no hay justicia cuando el  principal derecho para que se den todos los demás, el derecho a existir se convierte por el arbitrio y capricho de los legisladores de turno,  en algo extrínseco al ser humano.  Si este derecho no es intrínseco a la persona desde el momento de su concepción, nunca lo será, y de ser así podríamos decidir quien adquiere la titulación de “hombre” y quien no, aplicando estos criterios, con carácter retroactivo a los propios legisladores.

 

Quienes junto con  la conciencia social o política, tenemos una fe que nos revela a Dios como Padre, creemos que el embrión (lo de el pre-embrión que dicen nuestros gobernantes es una pirueta de distracción), desde el momento de la fecundación, pertenece a la especie humana por su origen, por su misma composición y radical autonomía biológica y por el programa psicológico ya determinado en su código genético.  Esta existencia humana, es ya objeto particular del amor de Dios, que no llama en vano a ninguno a la vida. Dios es un Padre que no se arrepiente nunca, que no olvida a nadie que haya llamado a la existencia  humana y ofrecerá a cada ser humano, aunque no llegue a su madurez, la posibilidad de un encuentro eterno con Él.

 

A los legisladores y gobernantes que juegan a ser dioses, también… 

 

Pedro L. Iglesias

 6/5/2005

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Señas de identidad

Resulta notorio y notable el constatar la corriente “progresista” que ha recorrido Europa en este  abril del 2005, rasgándose las vestiduras ante un Papa anciano, sufriente y moribundo que supo dar testimonio de vida a  la humanidad desde la paradoja de su agonía, o como se  le descalifica al nuevo Pontífice, Benedicto XVI, llamándole   Ratzinger “rottweiler de Dios”, pretendiendo desde la sorna y la burla a los católicos,  el peor de los ateismos, que no es aquel que niega a Dios, sino el que anula la esperanza en la trascendencia del hombre. Por si  los “progres relativistas”, clérigos, religiosos o laicos,  precisan de pautas para comprender  en donde radica la seguridad de quienes no  tragamos  con sus “ruedas de molino”  les animo a leer los párrafos siguientes, a la sombra de un artículo publicado  hace años por Jean Danielou, sacerdote jesuita  de aquellos que aun son fieles al cuarto voto, el de obediencia, sin excusa ni tergiversación, al Pontífice.

Nosotros no somos  “progres-relativistas”, tan solo somos  hombres y mujeres,  católicos, que…

  pertenecemos a la Iglesia y lo que nos conduce a ella no es la simpatía que podamos sentir hacia las personas que la componen, sino lo que se nos da a través de estos hombres, no importa quienes sean, esto es, la verdad y la vida de Jesucristo. Si nosotros quisiéramos encontrar comunidades fraternales, personas generosas, mentes con inventiva, éstas después de todo se pueden encontrar en otra parte. Estamos unidos a la Iglesia porque Ella no puede separarse de Jesucristo, porque Jesucristo libremente se dio a sí mismo a Ella, porque tenemos seguridad de  no encontrar a Jesucristo de una manera auténtica fuera de Ella.  Toda búsqueda de Cristo fuera de la Iglesia es una quimera. Es sólo a la Iglesia, quien es su esposa, a la que Cristo dio las riquezas de su gloria para su distribución al mundo. Esa es su voluntad al fundarla y así lo creemos.

estamos interesados en lo que los teólogos dicen,  pero creemos lo que la Iglesia enseña. No mezclamos las “churras con las merinas”. Es la verdad de la fe. Ahora, esta verdad no está a merced de una u otra interpretación particular. Cristo no puso su mensaje bajo la arbitrariedad de unas interpretaciones individuales. Él lo confió a la Iglesia que Él fundó. Aseguró su ayuda a la Iglesia para guardarlo intacto, para hacer las riquezas de su doctrina explícitas, para proclamarla a sucesivas generaciones, para rechazar toda alteración.  Es esencialmente a sus Apóstoles unidos a Pedro y a los sucesores de los Apóstoles (Obispos) unidos con el sucesor de Pedro a quienes Cristo ha confiado este depósito.  No a los  nuevos sofistas que aspiran a adaptarlos al gusto de los tiempos.

creemos que  la Iglesia   por su Magisterio, preserva, predica, y comunica la verdad de Jesucristo. Ella lo ha estado haciendo durante casi dos mil años; ha sido confrontada por todas las corrientes ideológicas. Desde los gnósticos del siglo segundo a los progresistas del vigésimo primero, estas corrientes han intentado infiltrarla y alterar su fe. Algunos clérigos y religiosos  se han dejado arrastrar por estas corrientes; pero la Iglesia ha conservado siempre la verdad sin deterioro  Es su intelecto el que está afligido, con su enfermizo gusto por la desconfianza, que es lo contrario a una crítica saludable y animada. Ya que dentro de los límites de la fe hay un tipo saludable de crítica que es causa importante de progreso. Pero hay una desconfianza enfermiza que paraliza la adhesión a la fe, turba la certeza y torna estéril la contemplación.

permanecemos en la Iglesia debido al Papa y no a pesar del Papa; somos católicos debido a la infalibilidad y no a pesar de la infalibilidad, (Con el pesar de Hans Küng) pues lo que buscamos no es la mejor forma de autoridad, sino la autoridad de Dios más allá de las incertidumbres humanas. Y finalmente es en Pedro y en los sucesores de Pedro que la Iglesia disfruta la presencia de esta autoridad divina que es precisamente lo que buscamos  más allá de todas las opiniones humanas.

permitimos a estos señores progresistas explicarnos con toda la solemnidad de su pedantería que la sociología religiosa nos hace ver en esta representación el espejo de una sociedad feudal, con sus jerarquías graduadas, y que nuestra sociedad democrática requiere ver las cosas desde un punto de vista más horizontal. Se da la paradoja, desde su progresía, que son ellos quienes siempre estarán detrás de los tiempos, siempre preparándose para embarcarse en el penúltimo bote, pero nunca llegando a tiempo. Pues lo que el Papa dice tiene la juventud y la frescura de la verdad. Y lo que ellos dicen tiene siempre la imagen cansada y anticuada de lo seudo-actual. 

no creemos,   en  esa teoría de una cristiandad implícita y anónima según la cual cada hombre es un cristiano por el mismo hecho de pertenecer a la naturaleza humana. Desde esa perspectiva,  la Iglesia instituida por Jesucristo, se vuelve un lujo para una élite. En el momento en que Ella se vuelve un lujo, aparece rápidamente como un obstáculo digno de ser eliminado o reformado al antojo progresista. 

  en un mundo que opone un sistema arbitrario a otro, donde las mentes sólo ven en el pensamiento la proyección de su subjetividad, donde los requisitos de la acción se han vuelto la única regla, la Iglesia cree que el intelecto humano puede lograr el conocimiento de la realidad y que el acuerdo de éste con la realidad constituye la verdad. Amamos a una    Iglesia que no hace del relativismo su credo, que cree que hay verdad y que hay error. Amamos a la Iglesia que desde su misión de Magisterio, nos enseña a separar el grano de la paja, a diferenciar entre lobos y los corderos.

... no confiamos en esos clérigos desleales a su compromiso ministerial que liquidan una parte importante de la esperanza cristiana, creyendo   “dialogar” con el futuro, cuando lo que están haciendo es dirigirse a supervivientes  de sociedades y culturas superficiales y caducas.

... no somos progresistas (en el sentido que ellos dan a ese adjetivo) porque es característica del católico el vivir y contemplar  con igual intensidad y atención el pasado el presente y el futuro. Porque es del ayer de donde procede nuestra fe, es en el hoy cuando la vivimos y es en el mañana cuando tendrá su pleno cumplimiento. Todo forma parte de nuestra vida. No los cantos de sirena progresistas.

Hasta aquí, un breve boceto de nuestro perfil, para quien esté interesado. Sabemos que en estos tiempos, quien acude a la ortodoxia, aunque sea posconciliar, corre el peligro de ser sospechosos de varias culpa: conformismo, cerrazón mental, intolerancia, ausencia de fantasía....y un largo etcétera de etiquetas que se nos adjudican.   Hay una etiqueta  que no nos van  a colocar, y es la de “amordazados”.  No se trata de entrar en una confrontación, ni en “guerra ideológica” ni en una dialéctica de salón. Simplemente de colocarnos cada uno en nuestro sitio y saber no si creemos en Dios, sino en que Dios creemos.

Los laicos,  santificándose con su trabajo en el mundo, y los clérigos y religiosos  sirviendo al pueblo de Dios desde el ministerio al que Dios les llama yla Iglesia les envía. En una palabra,  los católicos son a pesar de los pecados, algo que nunca podrán ser los relativistas, hombres y mujeres comprometidos con la verdad, que intentan  saber dar razón de su fe a los mas “cultos”  y hacerse presentes con los mas pobres, que  combaten el delito  mientras  ayudan al delincuente, que no se arrodillan ante nada ni nadie en este mundo, pero que se saben discípulos de Aquel que no vino a ser servido sino a servir.

Hombres y mujeres, católicos, que tratan de vestir la misericordia hacia los demás  y la fidelidad  a Jesucristo a través de la Iglesia… simplemente porque no son relativistas… porque saben de Quien se fían,  quien es la Verdad y que es el error.

Pedro L. Iglesias

2/5/2005

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Muy preocupado…

 

Dicen que el que avisa  no es traidor, y el Gobierno  de España, estaba avisado  de que si  continuaba adelante con  su proyecto de  legalizar las uniones  homosexuales encuadrándolas en el tratamiento de “matrimonio” iban a llover chuzos, así  ha sido, y no tiene visos de escampar. Todo ello fruto del  manejo de  un sector de la sociedad, intransigente, fundamentalista y reaccionario,  religioso o no, que es incapaz de  comprender la bondad del “no-pensamiento”, de esa corriente  de relativismo que mitiga y atempera el dolor de la conciencia este pueblo, arduamente castigada por tesis y dogmas católicos durante siglos. El español de hoy día, gracias a un Gobierno progresista ha logrado  despojarse de la tiranía de ese  yugo de la ley natural. La conciencia, así,  puede mudar tranquilamente lo moral por lo legal, e incluso, rizando el rizo, lo legal por lo legítimo del ser humano.

 

Para quienes peinamos canas, y andamos ya más cerca de  la tumba que de la cuna, esto nos da  una gran tranquilidad, al pensar en el  futuro que estamos construyendo  para  nuestros hijos  y  nietos.  Tenemos un Gobierno, democráticamente elegido en un día con olor a explosivos, que la ultima pregunta que se  harían retóricamente nuestros   próceres, sería aquella de Poncio Pilatos en el pretorio “¿Qué es la verdad?” Con todos los problemas que tienen nuestros mandatarios, como para ocuparse de estas nimiedades filosóficas. Para avanzar en la sociedad actual, lo importante es no hacerse y menos hacer a otros preguntas indiscretas o políticamente incorrectas, pues todas están contestadas a priori, desde el relativismo, como “vademécum infalible” del sistema democrático. No importa si debe, si se puede, se hace y no se da un paso atrás ni para coger carrerilla.

 

Por ejemplo, si hay dudas sobre  cuando  la persona es persona, no pasa nada. Se tira de BOE, se legisla que hasta que el feto no  haya tomado la cuarta papilla no  es humano y  que el aborto es simplemente quitarse una tumoración y a otra cosa. O si bien,  algunos conciudadanos  deciden solucionar la injusticia de una  naturaleza despistada y equivoca, y que es lo mismo “la carne que el pescado”, pues nada,  igualamos lo desigual y  quien se moleste que se  guarde  sus objeciones, pues el individuo está al servicio de la ley por el bien de todos. Eso son leyes y no las Tablas de Moisés.  Estamos en un país democrático y las cadenas que las lleven los penitentes en la Semana Santa de Málaga, que  queda muy folklórico.  Total, la vida  son cuatro días, y dos llueve, así que no vamos  a desperdiciarlos  buscando la verdad. Esta decretado por nuestro Gobierno, desde la más pura ortodoxia relativista,  que la verdad o  bien no existe, o corre más que nosotros y es inalcanzable por lo  que no es menester el perseguirla. El Gobierno,  velando por  bien común como si de un buen  "progenitor”se tratara, nos propicia unas “verdades de diseño” desde la  más escrupulosa  legalidad democrática.  Y frente a este  avance, los cavernícolas monoteístas y simpatizantes, se rasgan las  vestiduras queriendo perpetuar estructuras morales que  complican el pensamiento y constriñen “los bajos”.

 

Cuando parecía que se echaba el cierre a una época (con broche de oro, eso si) en el entierro del anterior  Jefe del Estado Vaticano, les llega el recambio, Benedicto XVI, y suelta perlas como que “…el hombre y la mujer han sido creados el uno para el otro”, “…Jesucristo es la medida del verdadero humanismo”, “…el relativismo  no reconoce nada como definitivo y solo deja como última medida el propio yo y sus ganas” o algo tan peregrino como “…quien cree nunca está solo;  no lo está en la vida, ni tampoco en la muerte” ¿Será posible que el nuevo Papa no haya tenido tiempo de ver la excelente película de Amenabar,  “Mar adentro”?

 

Dejando de lado estas menudencias, es innegable  que en nuestro país, caminamos hacia el progreso en este sigo XXI, gracias a una democracia fundamentada sobre la sólida  base de una ciudadanía que no tiene que dar respuesta de nada, pues todo es relativo y “según el color del cristal con que se mira”. Lo único   que me  inquieta y desvela, es que  claro, si todo es relativo, también lo es la democracia, y por lo tanto, dentro de la  más pura legalidad relativista,  a lo peor  no solo se cambia un Gobierno con simples  papeletas en las urnas…

 

 En verdad (hasta donde  alcanza la verdad relativista), esto me  preocupa y desazona.

 

Pedro L. Iglesias

29/4/2005

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"Habemus Papam"                                                                                    

 

Si, desde el martes 19 de abril los católicos tenemos Papa, y la Iglesia  se llena de alborozo y de  esperanza al  recibir a aquel, dispuesto por Jesucristo, para confortarnos en más  de un momento de tribulación de nuestra vida por este valle de lágrimas... y algunos, que se creen Iglesia, parecen que tienen molestias  intestinales  ante la noticia. 

 

La mayoría de gente que estaba en la plaza de San Pedro, como los que  nos manteníamos con la oreja planchada por el transistor, nos alegramos  ante  la  "fumata" medio blanca y las campanas tardías, SIN CONOCER, ni el rostro, ni el nombre, ni el curriculum de quien iba ser  el Santo Padre. A eso se le  llama ser Iglesia, amarla  de forma incondicional y a fondo  perdido, por una sencilla razón, porque a pesar de nuestros errores y pecados sabemos de quien nos fiamos, es decir, creemos en la Iglesia y en Aquel que la envía (Iglesia que, pese a los de la diarrea, es objeto de fe).

 

Si porque les fallan los cálculos, los análisis mediáticos, los pronósticos progresistas, algunos clérigos y laicos,se ponen tan malitos ante el nombre del nuevo Papa  ¿Como se sentirán cuando el Dueño de la  hacienda les pida cuentas de los denarios a administrar que un día les confío?

 

Pedro L. Iglesias

 20/4/2005

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El “teólogo” vidente

 

Mientras  Juan Pablo II agonizaba,  el Periódico de Catalunya hacía trabajar sus rotativas, dándole “cancha” en el “artículo del día” (El Periódico, 3-IV-2005) al presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXII, el Sr. Miret Magadalena, artículo con el título “EL FUTURO DEL CATOLICISMO”.

 

El artículo, a cuatro columnas, aboga a que una vez  terminado el pontificado de Juan Pablo II, es el momento de que  la estructura  de la Iglesia cambie, adaptándose a los retos de la sociedad actual. Ese adaptarse supone, siempre  a juicio del Sr. Miret Magdalena, entrar en una modernización mediante la cual   la Iglesia deje de perder adeptos, cosa que por otro lado  a  su asociación le beneficiaria pues alguna de estas “pérdidas” quizás pasaran a engrosar  sus famélicas filas de teólogos renegados o quizás  más bien... ¿heréticos?

 

Por modernización, entiende el Sr. Miret, que la Iglesia estudie el tema del preservativo, en relación con el Sida “…cuya eficacia es del  100% en casi todos los casos” (A quien escribe le gustaría que el Sr. Miret explicara como si la gente no hace caso a la Iglesia y sigue con su promiscuidad y su  “gomita” ¿cómo es que se contagian y además se mueren?), o que se plantee una  cuestión que no puede ser  ocultada por más tiempo,  los matrimonios entre homosexuales que tienen derecho a vivir su propia vida, teniendo en cuenta que la homosexualidad es “Una realidad que afecta al 8% de la humanidad” (¿Pero dónde  ha realizado ese estudio estadístico? ¿entre los miembros de  la sociedad de “teólogos”  que preside?). Por supuesto, que este “teólogo” aconseja que la Iglesia se aleje de su defensa  de los embriones congelados y se pueda  trabajar con “células madres que no se destruyen” (se debe referir a las embrionarias pues de las otras  la Iglesia no ha dicho ni esta boca es mía) en hipotéticas soluciones a males incurables. La eutanasia también entra en la línea programática del Sr. Miret, lo cual  es razonable  (en el momento de escribir su artículo)  ante la oportunidad que brinda un Papa agonizante, cabeza de la Iglesia, que anatemiza los postulados de esta asociación de  teólogos no católicos, que el Sr. Miret preside.

 

Como católico que soy, agradezco al Periódico de Catalunya, su preocupación  por el futuro de la Iglesia, al término del pontificado de Juan Pablo II, pero creo que  hay un pequeño fallo y es, siempre a mi criterio, que los análisis efectuados desde  fuera de  la institución eclesial, en ocasiones están faltos de rigor y sobrados, en este caso, de rencor. 

 

 El  Sr. Enrique Miret Magdalena,   actual presidente de la Juan XXIII, químico de profesión, seglar, y que suele firmar como «teólogo», es otro anciano con prurito de escribir.  En escritos colectivos o en artículos individuales, estos generalmente indigeribles, se ha opuesto a la doctrina oficial de la Iglesia en todo: divorcio, aborto, ética sexual, píldora, marxismo, homosexualidad, celibato, Juan Pablo II... Apoyó cuanta manifestación contestataria se produjo y su tesis podría resumirse del siguiente modo: la Iglesia ha sido y es un asco y sólo dejará de serlo si deja de ser Iglesia para convertirse en una asamblea sin autoridad ni leyes en la que un vago espiritualismo serviría de nexo a sus miembros.

 

Si quieren otra iglesia ¿por qué no la fundan ellos? Sólo tienen que morir un viernes y resucitar al domingo siguiente. El futuro de la actual está en las manos de Aquel que la fundó, con el  pesar y la condolencia  de ciertos teólogos no católicos.

 

Pedro L. Iglesias 

3/4/2005

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Muérete deprisa, cariño

“El Sr. Michael Schiavo en calidad de tutor legal de su esposa Terri Schiavo, en estado comatoso desde hace 15 años, continua  apelando, como viene haciéndolo desde 1998, ante los tribunales de justicia estadounidenses,  para que se retire la alimentación e hidratación asistida a su mujer  y pueda tener una muerte digna.” 

 

Esta sería la lectura escueta de la noticia.  Podría incluso parecer loable esta actitud de un esposo, preocupado y angustiado por su consorte agonizante, que solicita la “eutanasia” en un acto caritativo. Aunque quizás, sea  conveniente el  recordar que el Sr. Michael Schiavo no ha permitido nunca que su esposa fuese evaluada neurológicamente. Una noche de invierno de 1990 Terri se desmayó, presumiblemente por una baja de potasio que le produjo un paro cardíaco y subsiguientes daños en el cerebro. Michael demandó a la clínica que supervisaba la dieta de adelgazamiento a la que estaba sometida su esposa. A eso se debió, aparentemente, la bajada de potasio. A finales de 1997 Michael ganó varias indemnizaciones que sumaron 2,2 millones de dólares. Para entonces ya vivía con la mujer con la que todavía comparte su vida y tiene dos hijos. A comienzos del 1998 pidió a los médicos que no administraran antibióticos a Terri y poco después comunicó a los suegros su intención de retirarle las sondas, aduciendo que ella así se lo había pedido antes de caer en estado vegetativo.

 

Resulta, pese a lo que nos “venden” aquellos que participan de la “cultura de muerte” que Terri no presenta un estado comatoso, ni está agonizante, como hemos podido ver por los medios de comunicación,  sino  que  tiene una parálisis  cerebral que requiere unos cuidados y atenciones que el marido no está dispuesto a dispensar, dadas sus otras ocupaciones.  Con esta enferma no se utilizan medios desproporcionados, no se produce un encarnizamiento terapéutico para mantenerla con vida, simplemente   Terri no puede alimentarse por si sola, de forma que si se le retira la asistencia de alimentos y agua, morirá. Terri, no fallecerá a consecuencia de su parálisis cerebral sino porque una nueva causa mortal ha sido introducida,  la privación deliberada de alimentos y agua, que en  castellano vulgar se dice matarla de hambre y de  sed. Una muerte dignísima.

Visto  así, no es tan loable  la solicitud del Sr. Michael, ni la sentencia de los tribunales, que en el momento de escribir estas líneas han autorizado semejante salvajada. . En otras palabras, el agua y los alimentos -- ya sea que se suministren oralmente o por medios artificiales -- a veces son retirados, no porque el paciente ya se está muriendo, sino precisamente porque el paciente no se está muriendo o no se está muriendo rápidamente, y alguien cree que sería mejor que se muriera, generalmente porque cree que la "calidad de vida" del paciente es inaceptable o porque constituye una carga para los demás.  Para quienes secundan  iniciativas  como la  del Sr. Michael   la persona humana carece de una dignidad o valor intrínseco y absoluto, es decir, que no vale por el mero hecho de ser persona, sino a condición de que posea ciertas cualidades (de salud, etc.) que la sociedad considera necesarias para que merezca seguir viviendo.  Esa forma de pensar, además de inhumana y equivocada, es extremadamente peligrosa, ya que conlleva a un declive resbaloso e interminable de muerte.

En una cultura, que adora y sirve como sus ídolos el tener, el poder y el placer, no pueden sentirse en casa el dolor y el sufrimiento de los enfermos o moribundos. Son un problema.   El Sr. Michael no termina, al negar la alimentación a su esposa, con su  “vida indigna” ni con los problemas de Terri, sino que acaba con Terri asesinándola.

Eso sí, él tendrá un problema menos… por ahora.

Pedro L. Iglesias

24/3/2005

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Contra el patrimonio de la Iglesia

 

No obstante, temiendo un escándalo, y dada la existencia de la campaña del referéndum sobre el Tratado Europeo, la iniciativa quedó aplazada.   Parece ser que algún “prócer”   del Partido Socialista Español (partido gobernante en España), hace días, mientras se afeitaba o se rizaba la pestaña,  tuvo  la idea de  excluir  los bienes dela Iglesia  de los fondos de restauración provenientes del denominado «uno por ciento cultural», una de las mayores partidas presupuestarias de que dispone el Ministerio de Cultura para financiar los trabajos de conservación del patrimonio español. En el caso de que el Gobierno, siga las indicaciones de esa mente preclara “fulminará” todos  los programas de restauración de  catedralesmonasterios e iglesias del románico, incluso de edificios declarados como Patrimonio de la Humanidad y principales referentes culturales tanto el plano religioso como turístico.

 

Tanto si es una determinación ya tomada por el Sr. Zapatero y sus “adláteres” como solo si se trata de “marear la perdiz”  en vanas polémicas de desgaste,  la noticia viene a engrosar la lista de “actuaciones talentosas” contra todo lo que huela a “católico”.  Yo me pregunto si el Sr. Zapatero y Cia. … ¿han tenido en cuenta, que  a muchos ciudadanos “pasotas” en temas religiosos, les gusta  su terruño, con  las espadañas de sus  ermitas, o los claustros de sus monasterios? ¿Cuánto odio es necesario anidar contra la Iglesia católica, para dejar desaparecer por ruina edificios históricos que  en algunos casos son patrimonio de la humanidad? ¿Dónde se van a hacer la foto oficial los ministros de turno en el próximo jubileo compostelano? ¿a la sombra del faro de Finisterre? Quizás dentro de poco no podamos preguntar por quien doblan las campanas,  porque se nos habrán caído… pero siempre  nos preguntaremos hasta que cotas puede alcanzar  la estulticia progresista (o lo que es lo mismo la necedad de este Gobierno)  en su afán de  agredir  a  Iglesia.

 

Sr. Zapatero y compañía,   pueden Vds. intentar coartar la libertad de muchos españoles católicos, pueden pretender  reducir el hecho religioso  a la mera privacidad, pueden hacer oídos sordos al clamor de  tres millones de firmas  que exigen el derecho  a educar  a nuestros hijos en la religión que nos de  la gana , pueden intentar  imponer su ideario masónico… todo esto pueden hacerlo, claro que si, pero hay algo que no pueden hacer, y es el  pretender  acabar  conla Iglesia, por dejar  que se arruine, que se caiga piedra a piedra lo que es patrimonio  de todos los españoles.

 

El patrimonio de la Iglesia,  esta formada de otro “material” al que Vds. desde su soberbia no tienen acceso. Está formada por “piedras vivas”, hombres y mujeres humildes animados con la fe en Jesucristo, Aquel a quien la Iglesia predica,  que quizás en alguna ocasión les votaron y que en otras venideras, de seguir así, posiblemente les “botarán”. Ya ha ocurrido anteriormente.  Sr. Zapatero, sigan Vds. tocando piedras y otras cosas que no suenan…

 

Pueblo que no recuerda su historia, está condenado a repetirla.

 

Pedro L. Iglesias  

 23/2/2005

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Aborto preventivo

 

Apenas apagados los ecos de las fiestas navideñas,  la chica asturiana  (deficiente), embarazada de más de seis meses,  ha abortado a instancias  de su familia y con el beneplácito  y la autorización de un juez , que en su mano estaba el haberlo evitado. La razón principal para este homicidio ha sido el considerar que podría sufrir esta joven gravísimos daños psicológicos en el caso de que el embarazo continuara su  desarrollo normal y hubiera llegado al parto, una situación para la que no la consideraban, a la madre,  habilitada. Es decir, que el aborto de  este niño, se ha  producido “por lo que pudiera pasar”, no por  hechos, sino por probabilidades o especulaciones.

 

 El juez José Manuel Niño, titular del juzgado número 1 de Avilés (Asturias),  está sentando jurisprudencia, gracias a su   sentencia, en lo que podemos llamar, “aborto preventivo”. El hecho, aparte de ser lamentablemente triste y doloroso (en especial para el no nacido y también para la madre) nos sitúa ante el fariseísmo de una sociedad que suprime y utiliza a los más pobres, a los más menesterosos, aquellos que la Sagrada Escritura denomina los“anawim” (desheredados de Yahvé) y encima lo reviste de  acción caritativa…

 

Algo huele a podrido en  la sociedad española en la que ante la guerra de Irak, dos millones de personas se echaron a la calle  para protestar contra la “guerra preventiva”, pero solo unos cuantos levantan su voz, sin  cámaras ni micrófonos, para defender a los que no tienen ni la posibilidad de llorar. “Aborto preventivo”  hoy…   y ¿mañana? ¿”aborto retroactivo” si así lo dictamina  el juez de turno? Algo falla en  nuestra sociedad “progresista”.

 

Según los historiadores de lo social, progresismo implica la evolución  hacia el bien común  de una comunidad, perfeccionándose. El sentido común indica una definición parecida, pero  de esto, de sentido común, no andamos sobrados. Si algo caracteriza al verdadero progresismo es la lucha por  hallar soluciones a los problemas de la sociedad, y no creo que sea una solución para quien pueda tener problemas económicos, psíquicos o morales para y por  tener un hijo, el facilitarle el aborto. Eso es una simple cobardía, por parte de quien teniendo medios, suprime la vida.

 

A ese nene o nena muerto antes de nacer, Pelayo o Covadonga (no se sabía su sexo),    le llamaban así hombres y mujeres que apuestan por la vida,  que se ofrecieron para ayudar a la madre y acogerle a él.  No pudo ser.

 

Por cierto… hablando de nombres…. ¿Cómo se llama a aquel que mata a un ser humano con premeditación, alevosía  e indefensión de la victima…?

 

Pedro L. Iglesias 

14/01/2005

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Bautizos civiles

 

El pasado 27 de octubre, leía en la prensa que los alcaldes de Igualada y Sant Boi de Llobregat (Barcelona) habían instaurado en sus ayuntamientos los “bautizos civiles” incluso con padrinos y todo. Como dirían mis hijos... “a estos se les ha ido la olla” 

 

Estos señores alcaldes, muestran  así  una falta de respeto a  la ciudadanía   que  cree en Jesucristo. Por  mantenerse en su “despachito oficial” usurpan signos y simbología cristiana  realizando una pantomima del sacramento del Bautismo. Estos señores alcaldes como otros  políticos de mas alto rango que ellos,  podrán mantener contentos a sus votantes laicistas realizando una burla de aquello que es sagrado para quienes somos creyentes, podrán pisotear y ridiculizar las creencias  cristianas, pero en el fondo  lo único que hacen es sumir a los más débiles en la confusión y acrecentar su ignorancia.

 

 El bautismo cristiano nos hace hijos adoptivos de Dios y miembros de la Iglesia. La caricatura que realizan  estos alcaldes con su simulacro de “bautismo civil”, convierte a los padres de estos niños en marionetas  de los políticos que les siguen dando “pan y circo” a cambio de seguir saciando desde los consistorios sus ansias de poder y de dinero. Decía Chesterton que no es que no sea posible  construir una sociedad sin Dios,  claro que se puede, pero esa sociedad siempre será contra el hombre.

 

Toda esa ciudadanía laicista, que secunda a esos alcaldes y sus payasadas, no tienen que preocuparse por sus vástagos. Será difícil, si sus progenitores no les educan desde la cuna,  que aprendan a llamar a Dios con el nombre de Padre, e imposible sin el Bautismo de la Iglesia, que puedan  llegar a ser algún día,   hijos de Dios.

 

Tranquilos,   “eso” no  lo dan los alcaldes, ni siquiera los de Igualada o Sant Boi.

 

Pedro L. Iglesias

18/11/2004

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Religiosos “desafinados”

 

En nuestra "orquesta" eclesial parece que hay alguno o algunos que desafinan, o bien, no tienen delante la misma partitura. El documento de la Junta Directiva de la CONFER, tras su XI Asamblea General  días pasados,es todo un manifiesto. Manifiesta claramente que sino todos  los religiosos, al menos los de la Junta no se enteran de la "movida" actual. Podríamos decir que dicho manifiesto es un tanto descafeinado o "light" pero concretando un poco más, para quienes palpamos el sentir de las gentes de nuestras comunidades en medio de una sociedad hostil al hecho religioso en general y al catolicismo en particular, no vale ni el papel en el que se ha publicado.

 

Mientras uno de nuestros obispos, Mnsr. Rouco Varela con claridad meridiana  en la clausura del Congreso de Apostolado  Seglar nos recuerda  "«¡No, no hay que tener miedo a ser testigos, a pesar de las incomprensiones y persecuciones que nos sobrevendrán como el Señor lo ha predicho!, porque ni un cabello de vuestra cabeza perecerá, con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas...»” casi en paralelo la susodicha Junta nos indica que... bueno, hay que ser delicados, vigilantes para no caer en la intolerancia, seamos cristianos pero sin molestar, etc...  y nos da una serie de  claves dignas de cualquier partido político de medio pelo, más o menos demagógico. Vamos, que si Cristo hubiera seguido esas recomendaciones en vez de fundar la Iglesia, nos deja una ONG...Eso sí, nos enteramos, que el deseo explicito de todos esos señores, es ser una "presencia profética desde la frontera", y que así,  de lejos, desde su frontera, con el lirio en la mano y detrás de las tapias de sus comunidades. se  comprometen a acompañar este proceso social apoyando vías de diálogo y reconocimiento mutuos, que hagan posible la convivencia pacífica, en justicia y libertad.

 

El manifiesto de la CONFER desafina, y lo hace en abundancia. Por lo expuesto no debe ser la misma perspectiva la que se divisa desde  la "frontera"  de sus profecías, que aquella a la que se refieren nuestros obispos y que se palpa en el "frente" de tantas familias católicas y de clérigos menospreciados y perseguidos (hoy sicológicamente, mañana ya veremos...), que  son fieles al Evangelio y no a proclamas con resonancia de la New Age, cargadas de  relativismo, sincretismo y mediocridad, que cercenan la posibilidad de   que muchos hombres y mujeres  lleguen  a ser ese fermento en la masa al que fueron llamados por su bautismo.

 

Quizás nuestros hermanos religiosos de la CONFER deban revisar dónde sitúan las "fronteras" de sus carismas y vigilar el no confundir ni ideologías con creencias, ni el respeto debido a toda persona con la beligerancia hacia las ideas y proyectos que destruyen a la persona, pues no están los tiempos para medias tintas que confunden al personal,  y hablando de tiempo... "hay un tiempo para hablar,  y hay un tiempo para callar.."

 

 Atentos a la batuta de quien dirige... o al báculo, para no desafinar.

 

Pedro L. Iglesias

13/11/2004 

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Leña al mono…

 

La directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico-Godoy, anunció ayer en Melilla que a principios del año 2005 se empezará a impartir clases de religión islámica en algunas zonas de la península, tal y como viene haciéndose desde hace años en Ceuta y Melilla.

 

Lo que podría leerse como un acto más de "buen talante" y de "multiculturalidad" por parte del Ejecutivo tiene también la posibilidad, a mi juicio, de ser una manera más de "tocar lo que no suena" a todo cristianito de bien. De la misma forma que en tiempos de la UCD con el "café para todos" se desvirtuó el proyecto de las autonomías históricas, aquí se intenta  el despreciar y desintegrar  los acuerdos Iglesia-Estado  a base de meter  todo en el mismo cajón, al menos en materia de  educación. El artículo que adjunto de López Campillo matiza las diferencias existentes entre confesiones y confesantes,  poniendo de relieve que hoy como ayer, la igualdad de lo desigual, es la mayor   desigualdad. 

 

Naturalmente esto que escribo, puede sonar a intolerancia, racismo etc... Puestos a poner etiquetas tanto me da el llevar una más... pero como convecino en el tiempo de Don Pelayo, si, aquel que empezó a sacudir en Covadonga... auguro  por enésima vez que acabaremos como en el rosario de la aurora. El Islam y el cristianismo, podrán encontrar espacios de concordancia y de convivencia, pero no desde el relativismo y menos desde el  laicismo de nuestra progresia, y sin olvidar que esos espacios siempre serán una tregua desde el pensamiento islámico.

 

Que siga jugando el Gobierno a hacer experimentos con la educación de las próximas generaciones, que continúe dando alas al islamismo, (no por respeto a otras creencias sino como arma arrojadiza contra la Iglesia), que prosigan nuestros próceres olvidando (si alguna vez lo supieron) que la democracia como la entendemos hoy y la proclamación de derechos humanos, no existirían sin  el cristianismo, que abunden en esta línea y es posible que antes de acabar la legislatura el Sr. Zapatero le tenga que regalar a su esposa, Dña. Sonsoles, un burka.. de Versace o de Yves Sant Lauren, por supuesto... 

 

Dentro de poco en el aula A de cualquier escuela...

"Haced la guerra a los que no creen en Dios ni en el día ultimo, a los que no consideran prohibido lo que Dios y su apóstol han prohibido y a aquellos hombres de las Escrituras (judíos y cristianos)que no profesan la creencia de la verdad. Hacedles la guerra hasta que paguen el tributo, a todos sin excepción, aunque estén humillados" (Corán - Sura 9,29)

 

Y en el aula B, si hay suerte...

"Amad a vuestros enemigos y orad  por los que  os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos  y malos y hace llover sobre justos e injustos." (Mt 5,43-45)

 

¿Que proyecto de sociedad se gesta en nuestros centros docentes?

 

 Musulmanes y cristianos, con los judíos, "descendemos" de  Abraham,  pero no es la misma concepción de Dios, ni del hombre, la que  tiene Ben Ladeen a la que expone y predica Juan Pablo II. Eso al Sr. Zapatero y su ejecutivo le trae sin cuidado, pues sabido es que la religión es tema privado que no afecta a la vida pública...

 

Lo dicho, que vaya mirando modelos de burkas para Dña. Sonsoles... porque la Sura 9, 29 también le atañe a él y a los que piensan como él.

 

Pedro L.  Iglesias

10/11/2004

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¿Progresamos?

 

Es curioso el observar como desde la vuelta de vacaciones nos dedicamos en este país a realizar  ataques directos contra   todo lo que pueda suponer vida o fuente de vida. Será casualidad, pero yo no me lo creo.  Veíamos días atrás el "globo sonda" sobre la eutanasia lanzado por el Gobierno utilizando la promoción de la película del difunto tetrapléjico y ayer viernes, en Catalunya la autorización para  dispensar sin receta la RU-486 (píldora abortiva) a todas aquellas féminas que en un arrebato pasional hubieran olvidado el "tomar precauciones".  Por si fuera poco los padres de la patria han decidido, no matar sino rematar,  la institución matrimonial, con unas facilidades a la disolución del compromiso que sitúan el "contrato matrimonial" en cuanto a responsabilidad jurídica, muy  por debajo, por ejemplo, que la compra-venta de un piso.

 

El análisis de los fundamentos biológicos y antropológicos de la familia indica que, matrimonio y familia son  realidades naturales, tan antiguas como el propio hombre. Por tanto son instituciones prejurídicas: el Derecho no las crea, sino que las recibe. La familia es la célula principal de la sociedad y, desde esta perspectiva  se entiende que el matrimonio es una institución de interés social porque en ella se desempeñan funciones insustituibles. En el seno de la familia nacen hombres y mujeres y allí aprenden a serlo. Esto justifica la especial regulación y protección que la sociedad le dedica. El matrimonio no interesa o no interesaba al Derecho, en cuanto relación de carácter afectivo o sentimental; le interesa más bien en cuanto fundamento de la familia, y por tanto, en cuanto institución esencial para la continuidad de la sociedad.

 

Pero hemos "evolucionado", y las claves progresistas contraponen a esta realidad "anticuada" una ideología en la que prima el interés individual subjetivo sobre el interés familiar.  Lo que se plantea como limitaciones al divorcio no aparecen en el Derecho como limitaciones a la voluntad de las partes, sino como posibilidades que la ley abre a la voluntad de las partes. Al reconocer que un matrimonio se puede romper desde la voluntad de uno de los cónyuges, estamos afirmando que  ante los tribunales el compromiso civil matrimonial no vale nada. La única regla válida es: el que quiere abandonar, gana. Se refuerza el poder de elección del cónyuge que desea abandonar, dejando al otro desamparado, débil y abrumado. Al no considerar las actuaciones de los cónyuges, el Poder Judicial se declara incompetente, trasladando el derecho a decidir si el divorcio está o no justificado, del juez al cónyuge que quiere abandonar, creando una situación clara de injusticia e indefensión para el otro. ¿Qué  sentido tiene  en el contrato civil matrimonial   la permanencia del vínculo, si una vez acabada la luna de miel cualquiera de las partes, unilateralmente, pueda disolverlo?

 

 La familia, como institución natural ligada a la perpetuación de la humanidad (fundamento de la sociedad), difícilmente consiente en estar sometida, social y jurídicamente, a los vaivenes y tribulaciones de las modas o del subjetivismo. El subjetivismo  conduce irremediablemente al individualismo.  El individualismo hace que la persona  se considere como un ente con sentido y razón en sí mismo, desgajado de su historia (familia) y de su futuro (proyecto de familia). El matrimonio,  es cosa de adultos, de personas que saben mirar hacia delante y asumir responsabilidades con vistas al futuro. Es cosa de personas responsables... y no puede ser responsables quienes  basan  su actuación en una cultura de muerte que pondera las excelencias de la eutanasia, del divorcio o del aborto, quienes se mueven desde el sentimiento o los instintos, en lugar de  hacerlo desde el señorío de la voluntad. 

 

Y encima nos lo venden como avances progresistas.

           

Pedro L. Iglesias

 20/9/2004

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Conla Iglesia seguirá topando… Sr. Moscart

 

Sirvan estas líneas para agradecer, quienes tenemos creencias religiosas, el respeto y la admiración que nos depara el Sr. Moscart (Coordinador de Esquerra Unida) en su escrito en el Nº 234 de “AQUÍ-La Garriga”. Es muy loable su preocupación  para que La Conferencia Episcopal no se “salga de tono” (el “tono” que a Vd. le gustaría marcar). En tanto lo consigue  le rogamos, Sr. Moscart, un  poco más de criterio histórico y de preparación documental, antes de verter artículos de opinión como el que nos ocupa. Permítame en correspondencia a la amabilidad que nos otorga las siguientes puntualizaciones: a) Respecto a la Historia de la Iglesia y su intervención en los avatares de las civilizaciones (Cruzadas, Guerras, etc.) le remito a la abundante documentación histórica. b)Sobre el hambre o la miseria en el mundo, Cáritas Diocesana le abre sus archivos para cualquier consulta estadística, o bien, el contacto directo con alguno de los misioneros que en todo el 3er. Mundo dejan la vida por los más pobres (Chiapas, Manila, Camerún, etc…) c) No necesita desplazarse hasta Granada para recabar  muestras de las barbaries cometida en la guerra civil española.  A escasos metros del  Consistorio Municipal, en la iglesia parroquial, encontrará la tumba del Rvdo. Josep Vich, párroco en el 36, que fue asesinado, como otros 7.000 clérigos y religiosos en España, por el sólo motivo que reza en su lápida: “in odium fidei” (por odio a la fe) En esto, Sr. Moscart, compartimos su actitud de repulsa frente a cualquier salvajada que atente contra vida de quien sea.

 

Todo lo antedicho no afecta al tema principal de su artículo, su discrepancia respecto a que el aborto pueda ser un asesinato.    Creo que Vd., como hombre de bien y como político entregado, coincidirá conmigo en que  no debemos olvidar que el primer derecho de la persona humana es su vida. Puede haber otros bienes y algunos de ellos más preciosos, pero la vida es condición fundamental para todos los demás. El quitar la vida a un inocente, que no tiene ni la defensa de poder llorar, para mí no tiene mas definición que asesinato. No corresponde a la sociedad ni a la autoridad pública, el reconocer este derecho fundamental a unos y negárselo a otros. El respeto a la vida humana del inocente se impone desde que comienza el proceso de la generación.   No llegará a ser nunca humano si no lo es ya entonces.  La misión del Estado es preservar los derechos de cada uno y en especial de los más débiles. La ley civil no está obligada a sancionar todo, pero no puede ir contra otra ley más profunda y más grande que cualquier ley humana, la ley natural inscrita en el corazón del hombre por el Creador. La ley humana puede renunciar al castigo, pero no puede declarar honesto (legalizar) lo que es contrario al derecho natural. Esto es suficiente para que una ley no sea ya ley. 

 

En todo caso debe quedar claro, para quien es y vive como cristiano, que jamás puede conformarse con una ley inmoral en sí misma. Esto es lo que ocurre de manera diáfana con el aborto, El cristiano no puede participar en una campaña de opinión a favor del aborto, ni darle su voto, y mucho menos ayudar en su aplicación. Esto no es una idea de la Conferencia Episcopal. Puede Vd. seguir tirando piedras contra el mensajero, pero el mensaje viene de Alguien que se definió como “el camino, la verdad y la vida” yla Iglesia tiene que permanecer fiel hasta el fin de los tiempos a este Alguien.  Su signo es la Cruz, no el de una veleta que podría representar a algunos partidos políticos, que se mueven en función del viento que sopla. Sr. Moscart, seguirá topando con la Iglesia.

 

Pedro L. Iglesias

15/3/98           

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